Se me ponen los pelos de punta al escuchar tu voz, suave, como la brisa de mañana a primera hora, fresca y cálida. Tus preciosos labios hablando al compás de tus palabras y tu entonación una dulce melodía para mis oídos.
Tus ojos iluminan mi camino, especialmente por las mañanas cuando despiertas y tus ojos encuentran mi mirada creyéndote sentir vacío hasta que te das cuenta que a tu lado estoy contigo; es entonces cuando tu sonrisa me deslumbra, mi corazón revoluciona y solo deseo mirar como despiertas cada mañana.
El roce con tu cuerpo me hace sentir que vivo, siento tu protección cuando me abrazas; si me acaricias me tranquilizo y si me besas por ti me derrito. Porque sólo tenerte cerca hace arder mis entrañas y el deseo se engrandece y preocupaciones se desvanecen. Porque viniste y en mi vida entraste y pienso que sólo llegue hasta aquí para conocerte. Porque tantas frustraciones, miedos, dudas y dolores derrotaste con tu mirada, destruiste con tu sonrisa y la felicidad completa llegó gracias a tu cariño.
Para un escritor, no es necesario sentirse enamorado para poder hablar del amor... basta con poder imaginar qué sintiéramos si acaso lo estuviéramos, y el recuerdo y la emoción manejan nuestras manos y simplemente lo dejas fluir........
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