domingo, 10 de julio de 2011

Conocerte....

Eres tan intrigante para mi y a la vez tan conocido, tan cercano y a la vez esquivo, que paso las horas muertas pensando qué hablarte para romper esta barrera que me mantiene a la distancia.

Son cadenas, mas no gruesas, las que me atan y me condenan en este silencio sin razón, pues razón tengo para querer contarte cuan iguales somos y cuan diferentes hemos nacido.

Solo al mirarte percibo con claridad en mis sentidos todos los pensamientos perdidos que por mi culpa fugados se han, y en mi caso recluidos por falta de racionalidad.

Mas espero, amigo mío, que algún día pueda desatar el torbellino de palabras que noto en mis labios nacer y así no pienses que esta dama no tiene ningún interés, pues te aseguro con toda mi alma que es tu presencia lo que me hace enmudecer.

1 comentario:

  1. Esto lo escribí por alguien en especial, por quien siento un terrible aprecio y una gran afinidad y con la que, sin embargo, soy incapaz de hablar apenas dos palabras. Tal vez, algún día, le diga de la existencia de este escrito y nos riamos sobre ello y quien sabe, por fin se rompa la maldición.

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